Girl Power

¿Somos educadas para ser anti emprendedoras?

Mujeres, escuela

GirlPower este fin de semana, y no ha sido otra que ésta de Roberto Musso (Presidente de Digevo Group). En él, detalla que las personas somos educadas para muchas cosas, pero entre ellas no está el emprendimiento, de tal manera que nos convertimos en una especie de personas anti emprendedoras. ¿Están de acuerdo? Les dejamos el artículo, de americaeconomia.com, para que lo lean y nos den sus opiniones.

La educación anti emprendedora

Desde muy pequeños somos educados para hacer las tareas, tener buenas notas y encontrar un trabajo, pero no para ser emprendedores. La educación tradicional nos entrena para aceptar las verdades sin cuestionarlas; nos exige adaptarnos a un determinado ritmo de responsabilidad, a técnicas antiguas de enseñanza, sin distingo de intereses ni capacidades, con jornadas extenuantes e inmersos en un ambiente 100% competitivo y muy poco colaborativo. El 99% de los estudiantes no fueron entrenados para emprender. ¿Cuántas veces habrá pensado un emprendedor en la posibilidad de comenzar con un negocio mientras estaba en el colegio? Para muchos, probablemente, la respuesta sea “nunca”, ya que se encontraban muy ocupados enfocándose sólo en absorber conocimientos, tener buenas notas, para luego entrar a la universidad y obtener un empleo bien remunerado. En nuestro país necesitamos una educación que incentive a crear y a innovar. Se nos enseña a obedecer, ser estructurados como todo el resto, ser buenos estudiantes y tener una buena profesión que nos genere ingresos. Está bien preguntar sobre las materias, pero no sobre otras cosas. Es un pecado disentir con el profesor. El sistema educativo actual no nos prepara para realmente pensar. Tampoco para crear cosas nuevas, atrevernos, dar el salto, despojarnos de la comodidad y hacer realidad ideas nuevas. El Estado, el sistema educacional y todos los que conformamos el mundo emprendedor, tenemos que entender que entrenar para desafiar el status quo, pensar libremente e innovar no sólo traería beneficios económicos al país por tener jóvenes capacitados para generar ideas, sino también contribuiría a la inclusión y al desarrollo individual respecto a confianza, autoestima y responsabilidad, claves para empezar a atreverse y sacarle así el freno de mano a la formación en emprendimiento. En el anterior enlace, el artículo completo, una buena lectura para reflexionar.]]>