Libertad y nudes, la lección que nos dio Bella Thorne.

Hace un mes estalló otro escándalo involucrando “nudes” de una celebridad de Hollywood. Bella Thorne tiene apenas 21 años y representa a la ex niña Disney gone bad. Su apariencia excéntrica y tendencia a los escándalos la hacen una de las influencers más amadas por la Generación Z. Pero, en junio, tuvo que enfrentarse a lo que parece ser un ritual para todas las jóvenes mujeres en la farándula, tener sus fotos desnuda circulando por todo internet. Pero su caso, como todo lo referente a su persona, tuvo un elemento inesperado. Para acabar con los chantajes del típico hacker incógnito, ella subió sus nudes a Twitter.

Como era de esperarse, despertó una gran polémica. Dentro de los miles de comentarios destaca el de Whoopi Goldberg a.k.a una señora que puede que recuerdes si te gustan películas de los 90’s. Ella representa a todas esas mujeres de 60 y tantos que les gritan a niñas como Bella que la situación en la que se encuentran es plenamente su culpa. Su argumento: si no quieres que se filtren tus fotos, no deberías de tomártelas en primer lugar”.

Pero no solo le pasa a las ricas y famosas. También a todas las demás, las que nunca hemos pisado un set de grabación o un escenario. Lo que la gente olvida es que filtrar nudes de mujeres y niñas es de lo más común, aquí y en China. En casos como el de Bella Thorne hay un hacker que usa las fotos como medio de extorsión. Para todas las demás es alguien que conocemos.

Todo empieza con la sociedad que nos crió. La que nos dijo que fuéramos reservadas, bien portadas, “buenas muchachas”. Desde niñas, seguíamos consejos de señoras como Whoopi y procurábamos no enseñar ni un poquito de nuestra sexualidad. A pesar de eso, nos convertíamos en objetos de atracción, para nosotras mismas y los demás. Y ahí entra el problema, con esa persona que conocemos, en la que quizás confiamos,  que toma nuestros nudes y las publica para todo el mundo vea.

Por un lado, las niñas y no tan niñas se vuelven parte de una competencia, niños juntando “packs” que comparten con sus amigos, sin consideración por nuestra dignidad. Por otro lado, las mujeres más adultas que se enfrentan a gente que busca humillar a matar, usando fotos como arma para destruir su identidad. Y en ambos casos hay gente como Whoopi, que quieren que nos sintamos asquerosas o indignas porque quisimos celebrar nuestro cuerpo y nuestra sexualidad. Y nadie habla de la gente ruin que filtra fotos al ton y son, sin pensar en cada una de las reputaciones destruidas. 

Bella Thorne hizo declaraciones en Instagram como “Entonces, si salgo a una fiesta a beber y quiero bailar, ¿también merezco ser violada?” y “niñas pequeñas que ven sus mie***s filtradas y luego se suicidan”. Es super importante porque sin importar su excentricidad, su lenguaje, o plataforma, nos está dando un mensaje vital que es dejar de decirle a nuestras niñas que ellas tienen la culpa por el mal que hay en el mundo, avergonzarlas por celebrar su cuerpo. ¿Para qué enseñarles que celebrar su sexualidad es sinónimo de impureza? Si algo nos enseña lo que le pasó a Bella y miles de mujeres todos los días, es que hay dejar de darle la razón a sesentones que nos imponen sus maneras arcaicas en un mundo que debería estar lleno de libertad y no de humillación       

Texto por: Fernanda Gómez de Mittuu

Editado por: Ana McCosh

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