Girl Power

Experimentando tu Sexualidad

Existen autores que dicen que la religión ha sido una institución que ha controlado la sexualidad a través de la manipulación del pecado y la culpa. Posteriormente, ese poder se le cedió a la medicina; intercambiando el pecado por salud. Los hombres pueden mostrarse con fortaleza, actividad, agresividad y rapidez. Mientras que las mujeres somos signo de debilidad, pasividad, lentitud y ternura. Esto nos lleva tanto a hombres como mujeres, a estar cada quien en su canal; siendo esto un obstáculo más para la pareja en su intimidad tanto emocional como sexual. Si a esto le sumamos que esperamos estos comportamientos en ambos sexos, ¿Cómo entonces podrá ser posible que se encuentren en la intimidad? La mujer va descubriendo su propia genitalidad y sexualidad de manera espontánea, a través de juegos y de manera consciente. Por ejemplo, encuentra el placer al apretar sus muslos, sentarse en la orilla de una silla, etc… Así es como se va descubriendo así misma. Los juegos comienzan y al tocarse, se da cuenta de que la sensación le produce placer. La sexualidad en las mujeres es vivida en forma diferente que la de los hombres, esto no quiere decir que sienta diferente con respecto a las sensaciones y placer; los cuales no son los mismos y esto es lo que hace la diferencia de cómo se vive y cómo permite manifestarse como mujer. Las mujeres aprendemos a expresar con nuestro cuerpo, el deseo y la seducción; desde el cabello hasta los zapatos.

Para poder entender, vivir y gozar una sexualidad plena, es importante que entendamos y asumamos que el placer nadie no los otorga.

El placer es personal y puede compartirse con quienes lo deseemos. Para reconocer el placer, requerimos de un autoconocimiento, disponibilidad y autodeterminación.]]>