Girl Power

Estrategias de Negocio para el Corazón

Mi abuela solía decir que la decisión más importante en la vida era encontrar con quién casarse. Alegaba que las carreras  se podían hacer y deshacer pero que los matrimonios eran para siempre y, por tanto, encontrar a la pareja perfecta era el mayor reto. A pesar de que le tengo un gran respeto y admiración a mi abuela, que en paz descanse, mi experiencia me ha enseñado que su teoría actualmente no es del todo cierta. Hoy en día las mujeres también le damos un gran peso a encontrar un trabajo que nos satisfaga y motive y los matrimonios no duran en todos los casos para siempre. En este sentido, encontrar un trabajo magnífico es tan transcendental como encontrar a ese compañero ideal de vida. Desgraciadamente, no existe una receta mágica que indique cómo hallar cualquiera de éstos. Irónicamente, las similitudes entre los caminos para ello son muchos. ¿Por qué no abordar ambos temas de manera conjunta con una óptica compartida? Existe un sin fin de literatura, seminarios y coaches que ofrecen consejos para encontrar el trabajo que provea la mayor satisfacción. Innumerables títulos que abarcan desde cómo prepararse para una entrevista hasta cómo negociar una oferta económica y – de forma paralela – existe una gama gigantesca de artículos, revistas, libros e información que alega tener la fórmula mágica para encontrar y enamorar a la media naranja.

¿Qué pasaría si tomáramos en cuenta los estudios de ambos temas para perseguir el objetivo del amor?

De la misma forma en que estudiamos por años y años, preparándonos para nuestra vida laboral; analizando hacia dónde queremos llevar nuestras carreras, tomando diplomados para especializarnos en temas específicos; es necesario dedicarle tiempo de manera formal a nuestras vidas amorosas. Invertimos una gran cantidad de esfuerzo y dinero preparándonos profesionalmente para desarrollar nuestro intelecto; pero desgraciadamente tendemos a ignorar el desarrollo personal y emocional. Por alguna razón, no consideramos que sea necesario invertir en nuestro corazón lo mismo que invertimos en nuestra mente. Habiendo pasado por distintas etapas de búsqueda de trabajo, en las cuales experimenté momentos de ilusión, esfuerzo, rechazo, desencanto y sorpresas, me percaté de la similitud entre estos períodos y mis años de soltería. Esta realización me ayudó a compilar una serie de recomendaciones basadas en mi experiencia y en anécdotas de gente cercana. Esto, para combinar estrategias que han sido exitosas tanto en la búsqueda del trabajo ideal como en la búsqueda de una pareja magnífica.

Constantemente nos enfrentamos ante la disyuntiva de elegir entre la pareja o el desarrollo profesional.

La enorme competencia en el ámbito laboral nos lleva a tener jornadas cada vez más largas y demandantes en la oficina. En un mundo donde el tiempo de calidad destinado a las relaciones interpersonales es sumamente limitado, resulta necesario contar con una buena estrategia para encontrar a aquella persona con la que compartiremos gran parte de nuestras vidas. Si podemos ser exitosos consiguiendo trabajos demandantes y satisfactorios, ¿Por qué no aplicar estos conocimientos a la búsqueda del amor?

Después de todo, soy fiel creyente de que sí se pueden y deben tener ambos elementos en la vida.

En ambos escenarios -la búsqueda de trabajo y de pareja- la paciencia es una virtud invaluable. Ni en el trabajo, ni en el amor, la madurez llega fácil o rápido. Aprendiendo de nuestros errores, moldeándonos como seres humanos con la retroalimentación que recibimos, enfrentando la adversidad y superándola es como podemos llegar a dar lo mejor de nosotros para tener relaciones plenas y exitosas.

Habrá entrevistas que consideremos un rotundo fracaso y habrá citas que nos decepcionen, pero de cada una podemos aprender algo.

Los medios masivos nos han inculcado que en el trabajo, el éxito suele medirse con el peso de nuestros ingresos; en el amor, con llegar al matrimonio. Sin embargo, sólo nosotros mismos podemos definir lo que significa éxito en nuestras vidas personales y profesionales.
Se mide con lo que a cada uno de nosotros nos trae paz interior y un nivel de satisfacción que nos da plenitud. Llegar ahí toma esfuerzo, tiempo, energía y dedicación.
Soy licenciada en Economía y Ciencia Política. He trabajado en varias organizaciones internacionales en Washington, D.C. y un banco en la Ciudad de México. Actualmente me encuentro estudiando una Maestría en Administración de Negocios (MBA, por sus siglas en inglés). Soy amante de la lectura y ávida practicante de yoga. A mis 23 años conocí a mi esposo y llevo un feliz año y medio de matrimonio. Además, soy tía de cinco increíbles criaturitas y mamá de dos pequeños seres peludos de cuatro patas. Las distintas circunstancias de vida que me han tocado me han forzado a buscar trabajo más de una vez y he estudiado ampliamente las distintas estrategias de reclutamiento. En mis siguientes publicaciones explicaré los distintos pasos de búsqueda de trabajo, haciendo una analogía con la búsqueda de pareja. Esto con el propósito de proveer estrategias de negocio para el corazón.
¡Espero les sean muy útiles!
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