Girl Power

Eliminar expectativas de nuestra manera de tocar

PAPEL ACTIVO Y PASIVO La mayor parte de ejercicios para parejas centrados en las sensaciones empiezan con una persona como parte pasiva y una como parte activa; después cambian los papeles. Esto contribuye a eliminar la tensión y reduce al mínimo las distracciones. De modo que nos podemos concentrar en tocar y en que nos toquen.

Cuando somos el elemento activo
Realizaremos la caricia como explicaré; intentaremos mantener la atención centrada exactamente donde la punta de nuestros dedos o la piel toca la piel de la pareja. Toquemos para nuestro propio placer. No nos preocupemos por qué estará pensando o sintiendo nuestra pareja y no le hablemos durante el ejercicio. Ni le pidamos reciprocidad. Demos por sentado que la caricia le gusta. Si hay algo que le moleste a nuestra pareja, nos lo dirá. Cuando jugamos el papel activo, nuestra única tarea es concentrarnos en nuestras propias sensaciones. Una vez finalizado, se lo contaremos a nuestra pareja.
Cuando somos el elemento pasivo
Nos tumbamos en una posición cómoda. Relajamos los músculos que sintamos tensos. Centramos la atención en las sensaciones que percibimos cuando nos toca nuestra pareja. Seguimos mentalmente su mano mientras nos acaricia el cuerpo. Le comunicamos si hace algo que nos duele o nos molesta. Si no es el caso, no decimos nada ni manifestamos ninguna reacción. Nos entregamos al absorber las sensaciones como una esponja. No tenemos ninguna responsabilidad, excepto centrar la atención en lo que sentimos. En un primer momento, quizás opongamos cierta resistencia a mantenernos totalmente pasivos. Tenemos que intentarlo. Probablemente encontraremos que jugar este nuevo papel y dedicarnos sólo a recibir resulta bastante agradable. El hecho de no mantener una comunicación verbal constante con la pareja puede parecer frustrante o anti natural al principio; pero nos ayudará a conocer que sensaciones y formas de tocar nos gustan. Dividir las actividades en dos papeles específicos también contribuyen a conocer más nuestro cuerpo – y el de la pareja – que si practicamos los dos tocando al mismo tiempo. Concentrándonos totalmente en las partes en que nuestra piel toca la piel de la pareja, nos implicaremos de forma total y asistiremos a lo que está sucediendo. Aunque sólo un componente de la pareja es activo cada vez, el centro de atención es el mismo. Veremos que esto es más excitante desde el punto de vista sensual que cuando realizamos actividades diferentes los dos al mismo tiempo. Este enfoque de papel activo / pasivo favorece al mismo tiempo una actitud que implica compartir y confianza. Cuando te atreves a tocar tu propio placer adquieres mayor seguridad al tocar a tu pareja que si nos tocásemos mutuamente.]]>