Girl Power

Centrarse en las sensaciones

¿La piel es suave o áspera? ¿Nuestra pareja está tensa o relajada? ¿Nos gusta el tacto con la piel? Si recibimos un toque centrado en las sensaciones, también nos tenemos que concentrar en el punto exacto de contacto. Si nos tocan la cara, seguiremos las sensaciones de nuestra piel; mientras las puntas de los dedos de nuestra pareja la recorren.

¿El toque es suficientemente suave? ¿Qué sensaciones produce el contacto? ¿Qué otras sensaciones surgen, positivas o negativas? ¿Nos sentimos a gusto con ellas? Si no, ¿podemos relajarnos y conseguir estar a gusto?
Al notar estas sensaciones, aumentamos nuestra conciencia de la cantidad de sensaciones que podemos sentir, y, por lo tanto, de la cantidad de placer que podemos disfrutar. Observemos que las distracciones siempre ocurren durante un ejercicio centrado en las sensaciones. Tal vez oímos un ruido en la casa o nos encontramos preguntándonos que hacer para cenar o qué deberíamos haber dicho durante las gestiones de trabajo. En el transcurso de cualquier ejercicio, no importa si la mente se nos va cincuenta veces; lo importante es que nos demos cuenta de que estamos pensando otra cosa y que volvamos la mente conscientemente hacia la acción de tocar. No nos critiquemos por el hecho de no ser capaces de mantener la concentración. Todo el mundo se distrae. Iremos mejorando si nos mantenemos concentrados cada vez que realicemos estos ejercicios. Resulta un poco más fácil concentrarse durante un ejercicio de centrarse en las sensaciones que durante el acto sexual normal, ya que la mayor parte de los ejercicios no son verbales. Ello nos da la libertad a ambos para concentrarnos al cien por cien en la acción de tocar sin distracciones.  ]]>